En este artículo voy a hablarte de las creencias irracionales. Te explicaré qué son y qué importancia tienen sobre nuestras emociones y nuestro comportamiento.

¿Qué son las creencias irracionales?

Las creencias irracionales son pensamientos indiscutibles, tajantes. Se expresan de manera rígida y obstaculizan nuestros objetivos o propósitos. Unos ejemplos claros de cómo empiezan estos tipos de creencias son: <debería>, <debo ser>, <tengo que>.

Pero, ¿por qué este tipo de pensamientos son irracionales? Porque emitimos un juicio incorrecto que no responde a la lógica. Por ejemplo, que yo me diga a mí mismo que soy la persona con más mala suerte del mundo, no significa realmente que sea la persona con más mala suerte del mundo, ¿verdad? Ahora bien, si yo me creo lo que estoy diciendo, me sentiré como tal.

Este tipo de suposiciones no las generamos de manera consciente: son automáticas. Las tenemos automatizadas a base de repetírnoslas, pero influyen directamente sobre nuestros sentimientos y conductas. Más abajo te cuento cómo podemos trabajar esto.

La consecuencia directa de tener estas convicciones será interpretar distorsionadamente la realidad, lo que puede llevarnos a abandonar objetivos, sentirnos ineficaces, desmotivados o faltos de confianza.

Ojo, las creencias irracionales no están siempre relacionadas con pensamientos devaluadores o negativos. Lo que determina si una creencia es racional o irracional, no reside en si esta es positiva o negativa, sino en si genera malestar y si las consecuencias son negativas. Un ejemplo de ello pueden ser las conductas de riesgo (pensar que no pasa nada por…o creerse que se tiene el control sobre algo cuando en realidad no se tiene).

Las creencias racionales

Una buena salud psicológica estriba en tener creencias racionales. Estas son las que nos ayudan a mejorar en algún aspecto de nuestra vida, las que nos acercan a conseguir buenos resultados.

Una creencia racional es flexible y nos ayuda a tener una visión realista de lo que está pasando. Ejemplos sobre este tipo de pensamientos: <podría ser>, <puedo hacer>, <me gustaría que>.

Cuatro formas de pensamiento irracional

Podemos englobar todas las creencias irracionales en cuatro categorías. Te pongo un ejemplo de cada una de ellas:

  1. Demandas o exigencias: “si él me quisiera, debería haberme acompañado hasta la parada de metro”
  2. Catastrofismo: “si suspendo el examen mañana me muero”
  3. Baja tolerancia a la frustración: “no voy a preguntarles si necesitan un empleado para ese puesto porque seguro que no me cogen a mí”
  4. Generalización: “se me han quemado las lentejas, no valgo para nada”

Qué hacer para tener menos creencias irracionales

Los humanos tenemos la capacidad de poder elegir cambiar pensamientos y conductas disfuncionales. Con esfuerzo, podemos cambiar de forma de pensar, y por lo tanto eliminar emociones negativas. Pero para ello tenemos que ser capaces de observar estos pensamientos: debemos tratar de ser consicentes de lo que pensamos. Recuerda que no son los acontecimientos los que causan las emociones, sino la manera en que pensamos.

Un autorregistro puede ayudarte a detectar estos pensamientos. Si estás con malestar apunta qué ha pasado para que estés así, qué has pensado y cómo te has sentido. Si lees estos registros fuera de ese estado de ánimo negativo puede que te des cuenta de que eran exagerados, o que hasta ese momento no eras consciente de que te decías eso a tí mismo.

Idealmente esta técnica se realiza en terapia, de tal manera que el psicoterapeuta analice contigo qué creencias son irracionales y cuáles no, debatirlas, refutarlas…en fin, trabajar con ellas.

Recuerda que no es la realidad la que nos afecta, sino la interpretación que nosotros hacemos de ella. La siguiente frase lo resume bastante bien:

“Los hombres no se perturban por las cosas, sino por cómo se las toman”

-Epicteto-

En mi consulta psicológica abordo en profundidad todas estas cuestiones. Si estás interesado en acudir a terapia puedes contactar conmigo para recibir información al respecto. Estaré encantado de atenderte y responder cualquier duda que tengas.

Espero que este artículo haya sido de tu agrado. Te animo a que comentes tu opinión al respecto.

Eduardo Bertomeu

Psicólogo Clínico y de la Salud

Algunas fuentes consultadas:

Fernández, M. Á. R., García, M. I. D., & Crespo, A. V. (2012). Manual de técnicas de intervención cognitivo conductuales. Desclée de Brouwer.

Ellis, A. (1974). Rational-emotive theory: Albert Ellis.